FALSOS MITOS SOBRE ALERGIAS ALIMENTARIAS EN ALIMENTACIÓN INFANTIL

miércoles, abril 10, 2019

Buenas Secret Adict@,

A veces puedo ser pesada, que me repito mucho pero en cuanto al tema de alimentación infantil me preocupa y mucho. Soy madre y desde muy pequeño cuido la alimentación de mi hijo, es la base fundamental para su buen desarrollo, tanto cognitivo como neuronal, aparte de su salud por supuesto. 
¿He cometido errores?  Por supuesto, porque el traer un hijo no viene con un manual de instrucciones debajo del brazo. Una aprende sobre la marcha, lo que lee, lo que le cuentan y muchas veces por intuición. ¿O no es verdad? Si eres madre me entenderás. 

No quiero que sea muy extenso este artículo porque nos podríamos tirar horas y horas hablando sobre ello, porque es un tema muy abierto, pero hoy me voy a enfocar en los FALSOS MITOS SOBRE ALERGIAS ALIMENTARIAS

Hace poco estuve en un evento organizado por Nutribén, donde estuvo presente el Dr. Jorge Martínez Pérez, Médico Adjunto de la Sección de Gastroenterología y Nutrición del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús, donde nos aclaró algunas cuestiones con la alimentación, desde el momento de pasar de la leche materna a la alimentación sólida y dejar claro la diferencia entre intolerancia alimentaria y alergia alimentaria, que no es lo mismo. Muchos confunden la intolerancia a la lactosa con la alergia a la proteína de la leche; ¿es mejor dar a un bebé leche sin lactosa? ¿Los que son celíacos se curan? Cada vez hay más gente que a edad adulta tienen algún tipo de reacción a algunos alimentos y es normal. Yo conozco casos en la familia de mi marido que toda la vida han tomado leche y ahora con 70 años le han descubierto que tiene alergia a la proteína de la leche o mi tía, que tiene intolerancia a la fructosa. Por eso, es importante saber reconocer cada caso y el doctor nos aclaró muchas dudas.



La palabra 'Alergia' está a la orden del día y ya no sólo en cuanto llega la primavera, también en alimentación. Nosotros gracias a dios somos muy pro de la dieta mediterránea, pero se han visto casos donde se han relacionado alergias con algunos alimentos. En el caso de los niños, se ha demostrado que un 25% de los episodios de anafilaxia ocurren por primera vez en la escuela.

Muchos casos, al ser niños tan pequeños ha sido algo transitorio y se han recuperado. Los niños suelen perder la sensibilidad a los alimentos con mayor potencial alergénico, como son: el huevo, la leche, el trigo y la soja. Aunque hay otro tipo de alimentos como son los frutos secos, los pescados o los mariscos que suelen perdurar con más éxito como agente alérgeno. Obviamente, no se debe generalizar ya que no existen dos organismos idénticos. Es por ello que resultará clave llevar un control exhaustivo de la alimentación en los más pequeños de la casa.




En la actualidad, se siguen dando casos de familias -tanto de padres primerizos, como experimentados- en las que no existe ningún tipo de formación didáctica sobre la “doctrina alergista”. Quizás por ello algo más de despreocupación ante las enfermedades alérgicas, que frente a otro tipo de afecciones en sus hijos. Por ello, Nutribén nos quiere ayudar  a comprender algunos aspectos sobre alergias alimentarias. 

1. “Las intolerancias alimentarias no son algo grave; lo verdaderamente importante son las alergias alimentarias” Debemos diferenciar entre las dos afecciones, aunque ambas presenten síntomas similares. Las intolerancias alimentarias suelen provocar un malestar general en el sistema digestivo de la persona que ingiere un alimento que no tolera (náuseas, gases, retortijones abdominales, diarrea…).

En el caso de las alergias alimentarias, no solo provocan que la persona empeore su estado, sino que pueden ocasionar reacciones de riesgo fatal a causa de la ingesta mínima de un alimento o la exposición a un alimento (presión de garganta, dificultad respiratoria, ronquera, vómitos, dolor de estómago, urticaria, disminución de la tensión arterial…). Es importante prestar atención a ambas afecciones, más todavía, cuando un niño sufre por primera vez un cuadro de alergia alimentaria, y cuando ni siquiera el niño ha sido diagnosticado por padecer una intolerancia/alergia a algún alimento.

2. "Solo un poquito no te hará daño..." Pongamos el ejemplo de un niño que ha sufrido algunas reacciones alérgicas de carácter leve por la ingesta de algún alimento. En primera instancia, pensaríamos que no es algo de lo que preocuparse porque “al niño solo le han salido unos granitos… eso no es nada, tan solo es un picor pasajero en su boca…”. 

Quitar hierro al asunto es un error bastante grave, ya que siempre existe la posibilidad de que la próxima reacción alérgica del niño sea de riesgo vital. El hecho de ingerir una cantidad microscópica de determinado alimento o incluso tocarlo o inhalarlo, puede desencadenar reacciones alérgicas graves. Esto es lo que se conoce como el Efecto Booster.




3. “La enfermedad celíaca es consecuencia de una alergia alimentaria al gluten” Hoy en día se generaliza mucho y denominamos como celíacos a aquellos que siguen una dieta sin gluten, pero existen diferentes trastornos relacionados con esta proteína. Clínicamente pueden darse varios casos de reacciones al gluten que se clasifican de esta forma: 

- Enfermedad celíaca. Es una Intolerancia permanente al gluten. Esta requiere de una alimentación estricta sin presencia del gluten, ya que es la única terapia existente para sobrellevarlo. 

- Sensibilidad al gluten, no celíaca. A diferencia de la enfermedad celíaca, esta puede ser transitoria y desaparecer al cabo de un par de años sin la ingesta de gluten. 

- Alergia al trigo. Esta sí que se presenta como un caso de alergia al cereal al100%, con todos los riesgos que ello supone.

4. “La leche sin lactosa es mejor que el resto” Desde hace años existe una corriente en la sociedad que se debate entre consumir la leche con o sin lactosa, por el hecho de autodiagnosticarnos como personas intolerantes a esta molécula. Se da por hecho, equivocadamente, que la lactosa es un componente “malo” en la leche, cuando solo resulta ser un azúcar natural presente en la bebida. Incluso es recomendable que las personas verdaderamente intolerantes consuman cierta dosis de lactosa, ya que contribuye en el mantenimiento de la flora intestinal, o en el aumento de la capacidad de absorción de calcio, entre otros. 

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), recuerda que está prohibido emplear el reclamo health claim (alegación saludable), para cualquier producto al que se le ha suprimido la lactosa.





5. “Mediante la cocción se pueden eliminar los alérgenos de los alimentos” Eliminar los alérgenos de un alimento es algo totalmente imposible, ya sea por un proceso de cocción o con cualquier otra técnica culinaria como la congelación. En el caso de las bacterias sí que es posible eliminarlas mediante la cocción. Está demostrado que, si son expuestas a temperaturas superiores a los 100ºC, las bacterias mueren con la consecuente mejora del estado del alimento en cuestión.

Yo tengo la suerte que mi hijo no ha sufrido de ello, no sé si en un futuro lo tendrá o no, pero es verdad que se lleva un poco mal, especialmente cuando tienen cumpleaños, vigilar bien lo que come y lo que no, porque el problema puede agravarse. Estar más informados nos ayuda, tanto a padres como a los colegios a conocer más, a saber cuándo es intolerancia y cuándo alergia y ahí pongo hincapié en los médicos, porque muchas veces no prestan atención y por ejemplo, un niño con caso de intolerancia hasta que dan con el problema tardan bastante y somos los padres los que probamos alimentos para ver si les da o no intolerancia, por lo que ese tiempo que se ha perdido es muy valioso. Los médicos tampoco informan mucho, es lo que pienso y como cada vez hay más casos, se debería en las consultas dar más información al respecto.

Muchas gracias por los comentarios :).






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